Vocablo utilizado en el Río de la Plata (Uruguay y Argentina), para denominar al individuo ladrón, usurero, que «está metido en algo raro», que tiene «negocios turbios».
A raíz de dicho significado, se usa también para llamar jocosamente a todo individuo masculino de apariencia desprolija, generalmente pelilargo, de barba incipiente, tez trigueña, de mirada oscura y siniestra.
